Skip to content Skip to footer

Electroremediación en suelos de olivar: la técnica que “limpia” pesticidas sin apagar la vida del suelo

El suelo no solo sostiene el cultivo: también guarda memoria de lo que ha ocurrido en la finca. Y cuando esa memoria incluye residuos de pesticidas, el problema ya no es únicamente agronómico: es de función ecológica del suelo, resiliencia y, en algunos casos, acceso a mercados cada vez más exigentes.

En este contexto, varios equipos vinculados al proyecto europeo Soil O-live han mostrado resultados prometedores con una técnica que está ganando protagonismo: la electroremediación, aplicada para degradar pesticidas en suelos de olivar de forma más sostenible.

¿Qué es la electroremediación y por qué importa en agricultura?

La electroremediación (en este caso, bajo un enfoque de “oxidación verde”) consiste en generar agentes oxidantes directamente en el suelo mediante procesos electroquímicos, con el objetivo de degradar contaminantes sin recurrir a tratamientos agresivos o de difícil aplicación en campo.

La idea clave es potente: si puedes degradar moléculas contaminantes “in situ” y mantener la biología del suelo activa, estás atacando el problema sin destruir el sistema que necesitas para producir.

Qué han encontrado los investigadores: H₂O₂ vs O₃ (y por qué el ozono destaca)

En los trabajos divulgados por distintos medios y entidades (Jaén Hoy, Universidad de Jaén, Soil O-live y Óleo Revista), se describe un estudio en el que se probaron dos oxidantes generados electroquímicamente en suelo real de olivar:

  • Peróxido de hidrógeno (H₂O₂)
  • Ozono (O₃)

Resultados de degradación (en microcosmos, 30 días)

En condiciones de laboratorio durante 30 días, ambos tratamientos lograron degradar pesticidas, específicamente atrazina y glifosato. Se reportan estos rangos de reducción:

  • H₂O₂: >60% atrazina; ~25% glifosato
  • O₃: ~40% atrazina; ~21% glifosato

Impacto en la salud del suelo: aquí está el matiz decisivo

El punto más interesante no es solo “cuánto elimina”, sino qué le pasa al ecosistema del suelo mientras elimina:

  • Con H₂O₂, se observó supresión temporal de la respiración del suelo y aumento de mortalidad de nematodos (bioindicadores).
  • Con O₃, el comportamiento fue descrito como más respetuoso con la actividad biológica, preservando mejor biodiversidad y funciones ecológicas.

Por eso, en las conclusiones divulgadas, el ozono electroquímicamente generado se perfila como una opción más viable para pensar en aplicación práctica: equilibrio entre remoción y preservación funcional.

El “cuello de botella” real: no es solo el oxidante, es el transporte en el suelo

Un aprendizaje crítico del estudio: un factor limitante importante no es únicamente la dosis, sino la dificultad de transportar esas sustancias a través de la estructura del suelo.

En lenguaje de campo: si el suelo está compactado, con baja porosidad o mala infiltración, cualquier técnica (química, biológica o física) que dependa de movimiento en el perfil se vuelve menos eficiente o más cara.

Esto conecta con una realidad que INBIOTA ve continuamente: muchas “soluciones” fallan no por el producto/técnica, sino por el estado físico-biológico del suelo y el manejo del agua.

¿Qué significa esto para el olivar (hoy) y qué no significa (todavía)?

Lo que significa:

  • Hay evidencia experimental de que se puede reducir carga de pesticidas en suelos de olivar con tecnologías electroquímicas.
  • El enfoque con ozono apunta a ser más compatible con la vida del suelo que otras opciones oxidativas.
  • El debate ya no es “remediar vs producir”, sino remediar sin romper la funcionalidad del suelo.

Lo que NO significa (aún):

  • No es una receta universal aplicable igual en todas las fincas: los resultados divulgados corresponden a experimentos controlados (microcosmos/laboratorio) y la traslación a campo requiere ingeniería, costes, logística y validación por condiciones reales.

Cómo decidir si tu finca necesita “remediación” o primero otra palanca

Antes de pensar en cualquier remediación (electroquímica, biológica, etc.), hay tres preguntas de diagnóstico:

  1. ¿Hay evidencia de contaminación o riesgo real? (histórico de uso, análisis, contexto)
  2. ¿El suelo permite que cualquier intervención funcione? (estructura, porosidad, infiltración, humedad)
  3. ¿Qué objetivo manda: producción, transición, certificación, mercado? (y en qué plazo)

Enfoque recomendado (tipo INBIOTA)

  • Diagnóstico 360 (físico + químico + biológico)
  • Interpretación orientada a decisión (qué palanca impacta más y en qué orden)
  • Plan de mejora del suelo (manejo + bioinsumos + agua)
  • Validación con piloto (indicadores y seguimiento)

En muchos casos, mejorar estructura/infiltración + biología funcional reduce riesgos y mejora resiliencia incluso antes de plantear remediación específica.

Conclusión: la innovación real es “limpiar” sin perder suelo vivo

La electroremediación aplicada a suelos de olivar abre una puerta muy interesante: reducir contaminantes preservando el ecosistema del suelo, con el ozono electroquímico como alternativa especialmente prometedora por su menor impacto biológico en los ensayos reportados.

Si algo deja claro esta línea de investigación es que el futuro del olivar (y su competitividad) depende cada vez más de una idea simple: sin suelo funcional, no hay estabilidad productiva.

👉 ¿Quieres saber el estado real de tu suelo y qué palanca priorizar? Solicita un Diagnóstico 360 y un plan técnico de regeneración (piloto + seguimiento).

Fuente

Óleo Revista — “La electroremediación se perfila como solución sostenible…” (10/02/2026).

Jaén Hoy — “Científicos de Jaén logran ‘limpiar’ suelos…” (09/02/2026).

Universidad de Jaén (OTRI) — Nota sobre Soil O-live y electroremediación (09/02/2026).

Soil O-live — Entrada “Investigadores… demuestran la eficacia…” (proyecto Horizon Europe, GA 101091255).

Leave a comment